IU exige de la Comisión Europea un plan industrial europeo que garantice la viabilidad de OPEL-MAGNA
Izquierda Unida denuncia que los Gobiernos español y aragonés legitiman como interlocutor al Gobierno alemán. Para IU la crisis de la OPEL es de carácter supranacional y tiene que ser liderado por la UE.
El Comisario de Trabajo y Asuntos Sociales el Sr. Spidla y la Comisaria de Competencia Sra. Kroes comparecieron ayer en el Pleno del Parlamento europeo en un debate sin resolución en relación con la crisis de la industria automovilística OPEL.
Los Comisarios plantearon la necesidad de abordar un debate europeo sobre el futuro de la industria del automóvil y mantuvieron que la solución a la crisis de la OPEL debe ser una salida europea y no una salida de los Estados miembros, posición que ha venido defendiendo el eurodiputado Willy Meyer y su grupo político.
Meyer manifestó “la necesidad de contar con un plan industrial europeo que impida los planes de la empresa Magna de despedir a 10.500 trabajadores de OPEL en Europa, el cierre de la planta de Amberes en Bélgica y el despido de 1.700 trabajadores de la planta aragonesa de Figueruelas”.
“Consideramos que todas las ayudas que se aporten a la empresa deben contar con la representación política correspondiente en los Consejos de Administración de manera que cualquier ayuda pública tenga presencia en la propia empresa, como la mejor manera de garantizar el interés general tanto de los accionistas como de los trabajadores en la UE”, explicó.
Además, Meyer demandó del presidente Zapatero “una acción rápida y coordinada con la empresa y las centrales sindicales para garantizar los puestos de trabajo de la factoría de Figueruelas de Zaragoza”.
Por su parte, el Coordinador General de IU Aragón, Adolfo Barrena, que en todo momento está en comunicación con Willy Meyer, lamentó la tardanza en reaccionar del Gobierno español, “es incomprensible tener noticias de que gobiernos como los de Bégica o Reino Unido están permanentemente en Bruselas mientras el de Zapatero está todavía pensando por donde empieza”. “Una vez más, insiste Barrena, exigimos una acción rápida, decidida y contundente para forzar a MAGNA una negociación de un plan industrial que anteponga el interés general y sea negociado con todos los estados y todos los sindicatos de todas las plantas de OPEL en Europa”.
“No es aceptable -añade Barrena- la prepotencia con la que MAGNA insiste en dejar a miles de trabajadores y trabajadoras en la calle y sus intenciones, aunque le parezcan bien al Gobierno alemán, merecen una contundente movilización de rechazo y exigencia de negociación. A esa movilización emplazamos al Gobierno Español, al Gobierno de Aragón y a los trabajadores y trabajadoras”.
Reunión en Berlín
“Hoy, que se podría haber avanzado con relación a la planta de OPEL en Figueruelas con la reunión del ministro de Industria con representantes de la DGA y representantes sindicales de UGT y CCOO, vemos como suspenden el encuentro para viajar a Berlín para participar en una reunión convocada por el Gobierno alemán”, explica Barrena.
A su juicio, “los Gobiernos español y aragonés legitiman al Gobierno de Merkel de ser el interlocutor, cuando la crisis de la industria automovilística OPEL es de carácter supranacional y debería estar liderada por la Unión Europea”.













