
Área de Sanidad
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“No nos hagan paganos de la huelga” Artículo de Aurelio Martín, Coordinador Área Sanidad IU, en relación a la huelga en la sanidad . pdf
NO NOS HAGAN PAGANOS DE LA HUELGA
(Aurelio Martin. Responsable Area Salud de Izquierda Unida)
Una vez más la ciudadanía va a sufrir los efectos de una huelga en la sanidad que, además, en este caso es totalmente innecesaria.
Todavía no hemos finalizado el periodo de huelga anunciado por los sindicatos médicos convocantes y los efectos de la huelga se dejan notar en los ciudadanos y en el sistema sanitario público. Los motivos aducidos por los sindicatos convocantes para realizar una huelga, que recordamos es un derecho que se debe de ejercer cuando se han agotado ya todas las vías de negociación, son: acabar con la precariedad laboral de los facultativos de la Sanidad Pública Aragonesa; promover la convocatoria de al menos mil plazas de especialistas de área, para los hospitales de Aragón; establecer los criterios retributivos y que sean equiparables a los de las Comunidades vecinas: carrera profesional, atención continuada (retribución de turnos de guardias), jornadas complementarias y modificaciones de jornada, productividades fijas y variables; declarar la jornada del sábado como festiva a todos los efectos, estableciéndose los turnos de guardia de 24 horas. Reivindicaciones todas ellas a priori, justas y razonables, sin entrar en un profundo análisis de las mismas, incluso la de la creación del Consejo de la Profesión Médica podríamos considerarla razonable si no se pensase en dar participación exclusiva a determinados profesionales y a sindicatos y organizaciones colegiales corporativas
Es la segunda convocatoria de huelga en poco tiempo fomentada por los resultados de la movilización de 2005 que evidenció la debilidad del Gobierno de Aragón ante este colectivo. Hay que recordar que de esta anterior huelga no se han cumplido todos los acuerdos, aunque si las reivindicaciones económicas que pusieron fin a la misma.
Han organizado una huelga muy bien estudiada, con poco desgaste personal, con implicación de algunos servicios estratégicos, muy eficaz y lesiva.
Sin negar el derecho fundamental de todos a ejercer la huelga, el utilizar a los pacientes y a las listas de espera, principal caballo de batalla de la sanidad pública, como rehenes para reivindicar mejoras laborales, justo cuando está todavía abierta y en debate la mesa sectorial de sanidad (que es el foro adecuado para exigir estas cuestiones, y que no ha agotado todavía sus opciones de diálogo), suena más bien a otros fines y a otras cuestiones, que la reivindicación puramente laboral. Y es este contexto el que hace todavía mas cuestionable el ejercicio de este derecho de huelga, que en este caso no es ni la última, ni la única opción que tenían los convocantes de conseguir sus reivindicaciones.
Otra cuestión es la debilidad manifiesta del Departamento de Salud que dirige la Sra. Noeno que, una vez calmados los ánimos de la anterior huelga con las mejoras retributivas, ha dejado correr el tiempo hasta llegar al periodo preelectoral en que nos encontramos, período que también está aprovechando la Consejera, ya que ahora todo son prisas, parabienes, promesas y planes urgentes.
Pero los problemas siguen ahí y el descontento es generalizado: el plan de ordenación de recursos humanos ha recibido cientos de alegaciones, la carrera profesional sigue sin desarrollarse (y ya van quedando pocas autonomías,…), la falta de previsión de especialistas, el trabajo precario, los recursos humanos no están ajustados a las necesidades, las listas de espera, la optimización de algunos recursos, los trabajos de duración de 24 horas ininterrumpidas en las guardias, incomprensibles para los ciudadanos, las peonadas perversas y acumulaciones de tareas, en vez de turnos de 8 horas- 10 horas productivas con los puestos de trabajo fijos y bien remunerados con mayor empleo. Los ciudadanos nos debemos el respeto de atención por un profesional que al menos trabaje un tiempo prudencial en el que no estén mermadas sus capacidades físicas y/o psíquicas.
El departamento de Salud ha dejado correr el tiempo de manera apática, el volumen de los problemas ha aumentado y, sus respuestas, las principales y casi únicas iniciativas que ha tomado hasta ahora son concertar y “consorciar” servicios, ante la incapacidad de gestionar lo público, con el consiguiente aumento presupuestario y con grandes y costosas campañas publicitarias al ciudadano vendiendo “futuro” como si fuera presente,
Veremos como termina el conflicto. Pero de momento, en esta guerra, hay un claro perdedor: el ciudadano.









